Hipótesis
Ella mira al mundo y no ve sino el mundo. Mira su agenda y encuentra solo sus notas y citas. Mira adentro y adentro es lo mismo. Parece que el tiempo ha hecho lo suyo y resulta menos urgente -y acaso
prescindible- buscar(se) y salir(se) al encuentro. Parece que hizo sus cicatrices o se acostumbró a pensarse, a hablarse en
silencio, a escribirse sin escribirse, a la ausencia cotidiana, al
caminar solitario por las calles de siempre, con la cabeza y la sangre
vestida de letras y notas cantadas. Ella dice: no es olvido; es
haber elegido los días sintiendo el ausente respiro del otro.